Era un día sábado 27 de mayo, el sol brillaba sobre las calles de Monte Carlo, los muros del circuito de Mónaco estaban listos para recibir la jornada de clasificación del Gran Premio.

Cuando faltaban 11 minutos de la Q1 ocurrió el primer batacazo, Checo Pérez perdió el control de su Red Bull y termino contra el muro en Sainte Devote, la clasificación había terminado para el mexicano y peor aun, su error iba a condenar la carrera del día domingo, pues en Mónaco los adelantamientos son complicados, tener una buena posición de largada es clave.
El reloj de la Qualy 1 llego a ceros, los que no avanzaron a la siguiente ronda fueron el ya mencionado Checo Pérez, Zhou Guanyu, Logan Sargeant y ambos pilotos del equipo Haas.
En la Q2, Lando Norris se dio el lujo de tocar el muro hasta en dos ocasiones, sin reportar daños mayores, la segunda sorpresa del día llego cuando Oscar Piastri quedo eliminado por 18 milésimas de segundo, lo acompañaron a los garajes, Valtteri Bottas, Lance Stroll, Alex Albon y Nick De Vries, quien también fallo la clasificación a la Qualy 3 por menos de una décima.
La Q3 comenzó, en la primera salida para vueltas rápidas, Fernando Alonso coloco su Aston Martin en la Pole provisional, el «Nano» se presentaba como el rival a batir por el primer lugar, ambos pilotos de Ferrari, Charles Leclerc y Carlos Sainz, se quedaron a 53 y 18 milésimas del tiempo de Alonso; parecía que el equipo británico podía reclamar el primer lugar.
Con cuatro minutos y 32 segundos en el reloj, Max Verstappen marcaba un tiempo que lo ponía en la primera posición… Hasta que apareció Esteban Ocon, que contra todo pronostico, colocaba su Alpine en la posición de privilegio. En su ultima salida, Charles Leclerc lograba superar el tiempo del Frances, poniéndose a tiro para lograr la Pole Position por tercer año consecutivo en su Gran Premio de casa.

Bajo la mirada de los espectadores, estaba Alonso, quien buscaba confirmar el buen estado de forma de su Aston Martin, pinto los primeros dos sectores de la pista de color morado y cuando cruzo la meta se coloco por delante del piloto de casa, el Asturiano marcaba un tiempo 22 milésimas más rápido que el de Leclerc, el garaje del equipo británico se llenaba de jubilo, estaban a solo 17 segundos de colocar su auto en el mejor lugar de salida del Gran Premio de Mónaco…
Max Verstappen se encontraba en su ultimo intento de vuelta, después de salir del túnel y cruzar la chicane, parecía que este fin de semana no arrancaría en la primera posición, hasta que llego el ultimo sector, donde el León Neerlandés apretó con todo, incluso rozando el muro de la recta principal, pero haber arriesgado al máximo valió la pena, Verstappen lograba una vuelta más rápida que Alonso, batiéndole por 83 milésimas; el garaje del equipo de los toros explotaba de emoción, mientras que el equipo Aston Martin pensaba en la oportunidad que se les arrebato de las manos.

La clasificación termino con Max en el primer lugar, seguido de Fernando y Charles en la tercera posición, aunque más tarde el Monegasco seria sancionado con posiciones en parrilla, ascendiendo a Esteban al tercer lugar.
Para el día domingo, las primeras posiciones concluyeron de la misma forma, Verstappen ganó el Gran Premio de Mónaco por segunda vez, Alonso se quedo estancado en la segunda posición y Ocon celebraba haber llevado a su Alpine al podio más glamuroso del año

