A sus 40 años, Guillermo Ochoa está a las puertas de lo que podría ser el último gran capítulo de una carrera que marcó a toda una generación de aficionados mexicanos. El histórico guardameta se prepara para disputar el Mundial 2026, un torneo que podría convertirlo en uno de los pocos futbolistas en la historia en participar en seis Copas del Mundo.
Lejos de hablar de récords personales, el arquero mexicano prefiere poner el foco en lo que significaría para el país.
“Lo más bonito sería que el día de mañana se acuerden de que un mexicano comparte esa lista con ellos”, afirmó Ochoa al ser cuestionado sobre la posibilidad de igualar una marca reservada para figuras de la talla de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Aunque el guardameta reconoce la magnitud de ambos futbolistas, también entiende el peso histórico que tendría su presencia en una sexta Copa del Mundo.
“Ellos están a distancia luz por todo lo que han conseguido, por los títulos y los goles que han marcado. Yo no me comparo con ellos, pero sería muy especial que un mexicano estuviera en esa lista”, señaló.
La posibilidad parecía lejana tras Qatar 2022. Durante varios meses existieron dudas sobre su continuidad en la selección mexicana y sobre si podría mantenerse al máximo nivel hasta 2026. Sin embargo, una nueva aventura en Europa lo volvió a poner en el mapa de la selección.
Primero apareció la oportunidad de jugar en Italia con Salernitana y posteriormente continuó su carrera en Chipre con AEL Limassol, manteniéndose en activo y alimentando el sueño mundialista.
“Después de Qatar pensé en qué iba a pasar. Luego surgió la oportunidad de jugar en Italia y fue cuando me dije que el siguiente Mundial ya no estaba tan lejos”, recordó.
Hoy, con el Mundial a la vuelta de la esquina, Ochoa tiene claro que será el último.
“Ahora sí, ya no hay vuelta atrás”, confesó.
La historia del arquero con la Selección Mexicana está llena de momentos imborrables. Desde su primera convocatoria mundialista en Alemania 2006 hasta las actuaciones que lo convirtieron en figura internacional.
Su exhibición frente a Brasil en 2014 sigue siendo considerada una de las mejores actuaciones de un portero mexicano en una Copa del Mundo. Cuatro años después volvió a brillar contra Alemania en Rusia 2018 y en Qatar 2022 detuvo un penal a Robert Lewandowski para mantener con vida al Tricolor.
Sin embargo, el puesto para 2026 no está garantizado.
Javier Aguirre ha insistido en que todos los futbolistas deberán competir por un lugar, incluido el propio Ochoa. Una situación que el veterano arquero acepta con naturalidad.
“Me lo tengo que ganar”, ha reconocido.
Mientras tanto, México se prepara para debutar como anfitrión del Mundial el próximo 11 de junio en el Estadio Banorte. Será el escenario perfecto para que una de las figuras más importantes en la historia reciente del futbol mexicano escriba, quizás, el último capítulo de una carrera que encontró en los Mundiales su lugar favorito.
Y si finalmente pisa la cancha, Memo Ochoa no solo estará defendiendo la portería mexicana. También estará asegurando su lugar entre los nombres más longevos e históricos que ha visto una Copa del Mundo.
