La Selección Mexicana vivió momentos de tensión durante su último entrenamiento previo al duelo ante República Checa en el Mundial 2026. Guillermo Ochoa sufrió una caída durante la práctica y las imágenes rápidamente generaron preocupación entre aficionados y medios, aunque Javier Aguirre se encargó de tranquilizar el ambiente.
En conferencia de prensa, el entrenador nacional explicó que el experimentado guardameta se resbaló mientras trabajaba sobre una zona del campo que se encontraba en malas condiciones, situación que provocó un golpe en la cadera.
“Sí se resbaló, fue la cadera y, la verdad, para la edad que tiene, está estupendamente bien. Está flojito el campo; antes de que Memo se cayera, le pasó a Tala; fue un momento en el que nos preocupamos”, declaró Aguirre.
La escena encendió las alarmas debido a los rumores que colocaban a Ochoa como posible titular frente a los checos. Sin embargo, el estratega dejó claro que el veterano arquero se encuentra en buen estado físico y que el incidente no pasó de un susto.
A pesar de ello, Aguirre evitó confirmar si Ochoa tendrá minutos en el último compromiso de la fase de grupos. Incluso bromeó sobre la insistencia de los cuestionamientos relacionados con el guardameta mexicano.
“Las mesas de debate se dedican a generar polémica; yo no voy a regalar nada. Lamentablemente, por lesión perdimos a Malagón y Huescas; en la selección están los que están en mejor momento. Yo estoy para que mis jugadores jueguen bien y estén bien; no hemos jugado bien en los dos partidos que jugamos. No me vuelvan a preguntar nada de Memo”, comentó entre risas.
El técnico también aprovechó para destacar la unidad que existe dentro del plantel, asegurando que todos los futbolistas están comprometidos con el objetivo común sin importar quién aparezca en el once inicial.
“Es cansado que te pregunten y te digan. Veo 26 cabrones que están apoyándose y quien esté”, concluyó.
México ya tiene asegurado su boleto a los dieciseisavos de final y enfrentará a República Checa con el objetivo de cerrar de manera perfecta una fase de grupos en la que suma dos victorias y no ha recibido goles.
